TragosChilenos Coctelería chilena
Temporada: Clásicos de bar

Guías

El vaso correcto: de la copa sour al chuico de la fonda

El terremoto pide vaso de 400 ml, el sour pide copa y el navegado pide taza. Por qué el recipiente es parte de la receta.

Equipo TragosChilenos

El vaso correcto: de la copa sour al chuico de la fonda
Archivo visual TragosChilenos · Guías

Cada trago del fichero tiene su recipiente y no es capricho: el vaso decide la temperatura, la proporción y hasta la velocidad a la que se toma. Esta es la guía de cristalería criolla, de la copa fina al vaso de fonda.

La copa sour

Chica, de pie corto y boca levemente cerrada: concentra el aroma y mantiene la espuma del pisco sour y toda su familia. Capacidad real de trago: unos 120 ml. Si sirves un sour en vaso largo, la espuma se desparrama y el trago pierde su cara.

El vaso de terremoto

Vidrio grueso de 400 ml, de barra: aguanta el hielo del helado, el golpe de la bombilla ancha y la mesa de la fonda. La réplica baja a 150 ml y el temblor se queda en 200: la escala sísmica se mide en vidrio.

La jarra y el chuico

El pipeño y la chicha viajan en jarra o en chuico (damajuana chica) y se sirven en vaso grande. El cataclismo directamente es la jarra: un litro para la mesa.

La taza del navegado

El navegado y el ponche de pisco van en taza porque van calientes: el asa existe para no quemarse. Servir un navegado en copa es negar su función de abrigo.

¿Y si no tengo el vaso exacto?

Regla del fichero: respeta la capacidad antes que la forma. Un sour en copa de vino chica anda bien; un terremoto en vaso de chela también. Lo que no funciona es cambiar el volumen: las proporciones de cada ficha están calculadas para su recipiente.

Más del fichero